LA PRIVATIZACIÓN DEL AGUA: “Transformar la necesidad social en negocio privado”
- 24 nov 2015
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A lo largo de las últimas décadas se han establecido diferentes maneras de privatizar el
agua:
En Chile, mientras el país se encontraba en un proceso de dictadura, se creó el modelo
chileno, la posibilidad de ensayar las teorías neoliberales en materias de agua;
privatizar materialmente los ríos, para así si alguna empresa o una entidad, quiere
obtener una concesión de aguas, ahora tiene que comprarla a su propietario.
Existe también el Modelo Tacher, que en vez de privatizar los ríos, privatiza las
infraestructuras urbanas de agua, por tanto por un precio simbólico entrega toda la
red a alguna empresa. Estos dos modelos no se han extendido, sino que se han
cristalizado en sus países de origen.
En cambio, el modelo más sofisticado y que si lo ha hecho, ha sido el modelo Francés,
que consiste en ofrecer la privatización de la gestión, por tanto empresas públicas o
privadas la controlarán. Se privatiza a través de la información y el control de la
información. Este último, ha causado una reacción popular, ya que la gente no está de
acuerdo de que un bien necesario se pueda comprar o vender.
La crisis por su lado no favorece demasiado el problema, ya que las instituciones
privadas, defienden esta privatización a través del argumento de que las instituciones
públicas no tienen financiación. Por tanto hacen creer a la gente que con la
combinación de empresas público-privadas podría ayudar a que esto no fuera así, pero
cuando se hace el balance final, se puede observar que la inversión sigue siendo
pública.
Estas mismas empresas nos aconsejan que tenemos que ser austeros, pero a lo que
realmente se atribuye su concepto es al sabotaje social, ya que lo que al principio
teníamos como gratuito, si se privatiza, tendríamos que pagar por algo que
anteriormente teníamos como gratuito, a día de hoy, muchísima gente muere por falta
de agua, contaminación... Estas se podrían duplicar o más a causa de este problema.
Según Pedro Arrojo, la necesidad del agua para vivir lo es tanto, que cuando la gente lo
descubre lo que realmente ocurriría si se privatizará en agua, deja de ser una utopía y
pasa a ser una necesidad, ya que el agua potable y gratuita, es un derecho humano.




















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